La prueba de paternidad por análisis de ADN es la forma más fiable de confirmar o descartar la relación biológica entre un hijo y su presunto padre. En condiciones adecuadas, alcanza una fiabilidad superior al 99,9 % cuando el resultado es positivo, y del 100 % cuando es negativo.

¿En qué consiste la prueba?

El ADN se extrae de una muestra biológica (habitualmente células del interior de la mejilla obtenidas con un hisopo estéril) y se analizan una serie de marcadores genéticos llamados STR (Short Tandem Repeats). Se comparan los perfiles del hijo, la madre y el presunto padre: en cada marcador, el hijo debe haber heredado un alelo del padre biológico.

Cuantos más marcadores se estudien, mayor será la capacidad de discriminación. Los laboratorios acreditados analizan entre 15 y 25 marcadores, lo que hace que la probabilidad de una falsa coincidencia sea prácticamente nula.

Tipos de prueba

Prueba informativa o de paternidad privada

Es la que se solicita por curiosidad, por tranquilidad familiar o antes de iniciar un proceso legal. No tiene validez ante un juez, pero es la misma prueba técnicamente y se realiza en el mismo tipo de laboratorio. El resultado se entrega por escrito, en un informe confidencial.

Prueba con validez judicial

Es la prueba apta para procedimientos de filiación, herencias, pensiones o impugnaciones. La toma de muestra se hace en presencia de un fedatario, se identifica a las personas con DNI y se sigue una cadena de custodia documentada. El laboratorio debe estar acreditado por la norma ISO 17025.

Prueba prenatal

Puede realizarse durante el embarazo mediante una muestra de vellosidades coriónicas o de líquido amniótico (procedimientos invasivos) o, más recientemente, a través de un análisis de sangre materna a partir de la semana 9-10, que permite aislar ADN fetal circulante sin riesgo para el feto.

En España, la prueba con validez legal debe realizarla un laboratorio acreditado y la toma de muestra ha de estar supervisada por un fedatario público o personal sanitario que identifique a los comparecientes.

¿Qué muestra se necesita?

Lo más habitual es un hisopo bucal, que se frota suavemente contra la cara interna de la mejilla. Es rápido, indoloro y apto para todas las edades, incluidos recién nacidos. También pueden analizarse otras muestras (sangre, pelo con raíz, dientes, restos óseos), pero sólo en contextos forenses.

¿Quién debe participar?

Lo ideal es que participen el hijo, la madre y el presunto padre. La participación de la madre no es obligatoria, pero aumenta la precisión porque permite identificar qué alelos ha heredado el hijo de cada progenitor.

Si el presunto padre no está disponible, existen pruebas con otros familiares (prueba de paternidad con abuelos, con hermanos, etc.) aunque su capacidad de exclusión es menor.

«El ADN no miente: cuando se hace con las garantías adecuadas, la prueba de paternidad es una de las herramientas diagnósticas más concluyentes que existen.»

Plazos y entrega de resultados

En nuestro laboratorio, los resultados de una prueba informativa estándar están disponibles en un plazo de 5 a 7 días laborables. Las pruebas prenatales o las que requieren trámite judicial pueden tardar algo más. El informe se entrega en mano, en sobre cerrado, o se envía al correo electrónico que se nos indique, con las debidas garantías de confidencialidad conforme al RGPD.

Confidencialidad

Toda la información se trata con estricta confidencialidad. No comunicamos resultados a terceros sin consentimiento expreso del solicitante, salvo en los casos previstos por la ley (pruebas judiciales, requerimientos oficiales). El acceso al laboratorio está protegido y las muestras se destruyen tras el periodo legal de conservación.